Assalamu aleikum wa rahmatullah wa barakatuh
Por qué el miedo al islam?
Si el islam es el mensaje de todos los profetas y mensajeros, desde Adán hasta Muhammed, todos dijeron lo mismo de distintas formas e invitaron a sus gentes a creer en Dios único y seguir su sistema.
El islam fue el mensaje de Noé, José, Abraham, Moisés, Jesús, y Muhammed, todos fueron musulmanes, todos aportaron su ladrillo construyendo el mensaje de Dios para la humanidad y cada uno arreglaba lo que se había alterado de lo anterior y así fue hasta la llegada del último mensajero de Dios, Muhammed(s.a.s), confirmó lo que había dicho el profeta anterior a él, Jesús (La Paz sea con él) y corrigió las alteraciones que había sufrido su mensaje.
” Cuando su Señor le dijo: ¡Sométete! Dijo: Me someto al Señor de los mundos. Y esto fue un legado que Abraham dejó a sus hijos. Y lo mismo hizo Yaqub (cuando dijo): ¡Hijos míos! Alah os ha elegido la práctica de Adoración, no muráis pues sin ser musulmanes.” Sura 2/ Aleyas 131-132
” Y cuando dijo Isa(Jesús), hijo de Maryam: ¡Hijos de Israel! Yo soy el mensajero de Alah para vosotros, para confirmar la Torá que había antes de mí y para anunciar a un mensajero que ha de venir después de mí cuyo nombre es Ahmad(Muhammed). Pero cuando fue a ellos con las pruebas evidentes, dijeron: Esto es pura magia.” Sura 61/ Aleya 6
Háganse una pregunta similar:
ResponderEliminar¿Porque tantos asalariados, trabajando en condiciones alienantes, en precario, haciendo horas extras obligatoriamente y sin cobrar del empresario, se oponen más a los compañeros que están dispuestos a plantar cara a quien les explota, antes que al explotador?
Porque han aceptado su condición servil y detestan el riesgo que supone «revolucionar» el gallinero.
El Islam bien entendido «revoluciona» los perezosos y vanidosos esquemas mentales de los occidentales.
Y en definitiva muchos esclavos no odian a quien les esclaviza, sino a los cimarrones que han roto (o quieren romper) las cadenas del amor y escapan al monte, demostrándoles, a los que se quedan, que no todos han aceptado venir al mundo para comportarse como ganado, es decir, como ellos.