martes, 29 de julio de 2008

Deportistas musulmanas atrapadas


En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso


Muchas deportistas musulmanas siguen atrapadas entre las imposiciones de sectores islámicos estrictos, que las obligan a cubrirse durante la competición, y las normas internacionales que promueven la igualdad


Fuente: elcorreodigital.com


Hana Abu Al-Rous pugna con Manal Manasra en un partido de la Copa Jordana.


La última discriminación sufrida por mujeres deportistas en un país musulmán de la que se tiene noticia se produjo hace escasas fechas, cuando la máxima autoridad religiosa de Arabia Saudí hizo una llamada telefónica a la Universidad Rey Saud para que suspendiera una maratón femenina que había organizado en Riad ese mismo día, según informó el diario ‘Okaz’. La prueba quedó «aplazada indefinidamente». Esta noticia también está recogida en la web de la Comisión Mujer y Deporte del Comité Olímpico Español (COE), que acaba de enviar una delegación a Jordania para participar en la IV Conferencia Mundial que el COI organiza para tratar estos asuntos.


El jeque Abdelkarim Al Jodair rechaza la celebración de maratones de chicas en los colegios de Secundaria saudíes porque, dice, eso es como seguir «los pasos de Satán». «La labor de la mujer es estar en casa para cuidar a sus hijos, preparar a las futuras generaciones y vigilar que cumplan con los principios y las moralidades islámicas», sentenciaba en una reciente ‘fatwa’ (decreto religioso), con frases tampoco muy diferentes a las que podían leerse en aquellos manuales del nacional catolicismo que buscaban ‘educar’ a las mujeres durante el franquismo. En España eso pasó a la historia y su incumplimiento no tenía consecuencias fatales, pero hay musulmanas que hoy conviven con amenazas de muerte por rebelarse a imposiciones de su fe con las que otras, es cierto, se encuentran a gusto. También están las que las acatan por miedo a ser insumisas.


En el primer grupo se encuentra la tenista india Sania Mirza. Tiene 20 años y desde hace unos cuantos se cuenta entre las mejores del mundo de esta disciplina, quizás en parte porque puede enfrentarse a sus adversarias en las mismas condiciones, es decir, con la ropa aceptada por las federaciones internacionales (camiseta y falda corta) para igualar a todos los deportistas. Según las interpretaciones estrictas de la ley islámica, las atletas deben cubrirse cuerpo y cabello, dejando al descubierto cara y manos -tampoco valen los monos pegados que marcan las curvas-, así que un ulema de Calcuta calificó de «anti islámica» la vestimenta de Sania, que, además de tenista, es guapa y lleva un piercing en la nariz. «La ropa que usa puede influir en otras mujeres y corromperlas», añadió.


La situación no sería demasiado grave si sus palabras no hubieran propiciado que grupos extremistas la amenazaran de muerte, aunque la mayoría apoye sus logros. «No tengo nada que decir. Me considero una buena musulmana y no creo que por jugar al tenis con minifalda insulte a mi religión», se defiende Sania. Pese a haber levantado las iras de los ultrarreligiosos, es un icono para millones de jóvenes de su país, que admiran su estilo de vida y que se han apuntado en masa a las escuelas de tenis. Aun así, el mes pasado Sania tuvo que descartar jugar el Abierto de Bangalore (sur de India) para evitar el lío que se monta cada vez que regresa a casa.
Pero no ha sido la primera en sentir miedo; en 1992, Hassiba Boulmerka, oro Olímpico en 1.500 metros, tuvo que abandonar Argelia, su país, porque el Grupo Armado Islámico la amenazó por correr en pantalón corto. Ella, premio Príncipe de Asturias 1995, siguió y llegó a formar parte del COI.


«Tienen que respetarla»


Ayad Lamdassem es un atleta musulmán de origen marroquí, aunque ya español, que vive en Lérida. En el asunto de Sania, considera que «tienen que respetarla si su elección ha sido vestir así». En Marruecos pueden vestir sin problemas. «Las mujeres corren como aquí, no llevan pañuelo, incluso hay más chicas en atletismo que hombres». Considera que, «por supuesto, la mujer puede hacer deporte -su esposa también fue atleta, sin ‘hiyab’ (velo)-, el problema es que hay sitios que practican mucho la religión». En algunos países islámicos, la interpretación de su ley es más abierta, pero en otros reside en mentes fundamentalistas. Como muestra de su apertura, Marruecos tuvo, entre otras, a Nezha Bidouane, que en Atenas’97 se convirtió en la primera marroquí en coronarse campeona mundial, en los 400 metros vallas. Participó en cuatro Juegos y fue bronce en Sidney 2000. Corría con su pelo corto al viento y pantalones cortos.
Fe Robles es una periodista y psicóloga que se encarga de coordinar los proyectos de la Comisión Mujer y Deporte del COE. Y acaba de llegar de la Conferencia Mundial de Jordania, donde se han abordado temas como el de la vestimenta, sólo la punta del iceberg de los problemas a los que se enfrenta buena parte de los 800 millones de musulmanas que hay en el mundo. «El COI hace recomendaciones, pero debería tomar decisiones, porque más allá de las propuestas no hace nada. Y las cosas van a peor con el auge del fundamentalismo».


En Atlanta’96, fueron 26 los países que no incluyeron delegación femenina, en su mayoría musulmanes. En Sidney 2000 se quedaron en nueve y en Atenas’04 bajaron a seis. «Aun así, hay pocas chicas -confirma Robles- y menos en el medallero, porque también hay pocas que practiquen en sus países, las niñas lo tienen mucho más difícil. Y esas vestimentas no sé si afectan, pero tampoco ayudan a mejorar marcas». Mientras en Suecia un colectivo de mujeres pide poder bañarse en ‘top-less’ en piscinas, en algunos Estados musulmanes las nadadoras deben lanzarse al agua cubiertas con ‘burkini’ de pies a cabeza e, incluso, con una bata impermeable encima para que no se les pegue la ropa al cuerpo.


En la conferencia de Jordania, la ponencia de la presidenta de la Federación Islámica de Mujeres Deportistas, la iraní Faezeh Hashemi, desgranó las barreras a las que han de enfrentarse a la hora de practicar deporte: el poco apoyo en un mundo masculino, la falta de dinero, menos facilidades en cuando a horarios y espacios donde practicar -lo hacen separados por sexos-, la ropa… A su juicio, lo deseable sería que, por un lado, las empresas deportivas diseñaran atuendos «bonitos y cómodos» que pudieran ser aceptados por la ley islámica y, por otro, «convencer a las federaciones internacionales de que reconozcan algunas de estas prendas» -ya se hizo en Atenas-.

«Me siento amenazada»


Empresas como Nike se han lanzado a este mercado, no sin levantar críticas. «Evidentemente, no es lo mejor -dice Robles-, pero hay mujeres que, aunque no están de acuerdo con las reglas, tienen miedo y las acatan, así que hay que verlo como que gracias a estas prendas acceden al deporte».


En cuanto a que las federaciones internacionales cedan, la experta lo entendería sólo como el menor de los males: «El sentir mayoritario es que las dejen vestir como quieran. Hay quien dice que desean ir tapadas, que hay que respetar su cultura, pero en el deporte tenemos unas normas que también hay que respetar. Igual que están las leyes islámicas, están las del COI, hechas para que todos tengan las mismas oportunidades, así que creo que no podemos aceptar que participen tapadas porque es una discriminación por razón de sexo».


Robles se muestra convencida de su teoría: «Llevamos recorrido mucho camino ya como para dar pasos atrás. A mí, como mujer, me da rabia, incluso me siento amenazada. Es cierto que la suya es una cultura muy antigua, pero nosotras estamos creando nuestra propia cultura mirando al futuro».

El racismo cala en las aulas


En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso


Enseñas lo que crees. Y parece que los profesores están enseñando el racismo, ayudado por los padres.

Viva la ignorancia y la falta de respeto!!!!!!!!!!!!!!!!



Dos tercios de los alumnos rechazan trabajar junto a marroquíes y gitanos


Fuente: elpais.com


Un jarro de agua fría en pleno debate sobre la integración en las aulas. Los alumnos españoles son poco tolerantes con los extranjeros, sobre todo si tienen que arrimar el hombro juntos en la escuela. La mayor discriminación la sufren los marroquíes y los gitanos. Casi dos tercios de los estudiantes españoles de secundaria no verían bien compartir tareas con ellos, según un estudio del Observatorio Estatal de Convivencia Escolar, organismo del Ministerio de Educación.
La encuesta se ha realizado entre 23.100 estudiantes de educación secundaria y más de 6.000 profesores en 300 centros, públicos y privados, de todas las comunidades autónomas excepto Cataluña. Se busca determinar la calidad de la convivencia en las escuelas y los obstáculos que se presentan para lograrla.


La disposición de los jóvenes para compartir tareas con alumnos extranjeros mejora un poco hacia los alumnos latinoamericanos o los procedentes del África negra, aunque sigue siendo negativa. Casi la mitad de los adolescentes españoles (un 46%) están nada o poco dispuestos a trabajar con un latinoamericano. Y más de la mitad rechazaría a un judío como compañero de pupitre. Los mejor aceptados son los europeos occidentales y los estadounidenses.


Los colectivos de estudiantes gitanos, judíos y marroquíes están “bajo un riesgo muy importante de sufrir intolerancia”, en opinión de María José Díaz-Aguado, directora del estudio y catedrática de Psicología de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. Es un hecho grave porque, según la experta, con respecto a estas minorías “no ha habido una mejora en los últimos años”.
Estos resultados “no hacen más que corroborar la reproducción de discursos racistas de los adultos hacia grupos muy estigmatizados por la sociedad”. Así opinan Silvia Carrasco y Maribel Ponferrada, del grupo de investigación Emigra, de la Universidad Autónoma de Barcelona. Según los datos de un estudio sobre convivencia y conflicto que realizaron en los centros de secundaria catalanes, los alumnos extranjeros “sufren un número mayor de situaciones de intimidaciones y de agresiones verbales y físicas” que los demás.


La esencia de este rechazo, en opinión de Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología de la Universidad de Salamanca, son los prejuicios y el choque entre diferentes modos de vida. “La escuela es un pequeño microcosmos que responde a la sociedad de alrededor”, opina, y concluye que, precisamente por eso, es el mejor lugar para aprender a convivir. Los datos que refleja este pulso a la opinión de los propios alumnos no es lo que preocupa a este experto en educación intercultural, sino “si los centros tienen o no proyectos” para ayudar a mejorar estos problemas.


Esta disposición negativa para trabajar con determinados extranjeros en las aulas no se traduce, sin embargo, en que los adolescentes abracen actitudes violentas hacia las minorías. Más del 90% de los estudiantes de secundaria no apoya a los grupos que promueven la xenofobia o la violencia contra marroquíes, gitanos y judíos, aunque sigue habiendo un 8% que declara abiertamente su simpatía por ellos. El racismo explícito puede llevar a que estos estudiantes sean captados por colectivos xenófobos y violentos. Algo que es preocupante, porque “racismo y rechazo a la democracia van unidos”, señala Díaz-Aguado.


En opinión del catedrático Fernández Enguita, se está viviendo un momento de “resaca” ante la inmigración, “alentado por el debate político y la crisis económica”, pero que no considera especialmente alarmante. Lo que le inquieta es que los colegios suelen ser “disciplinados en lo formal”, esto es, políticamente correctos a la hora de hablar de tolerancia y respeto, pero que el simple discurso “no garantiza, en absoluto, que la escuela preste esa ayuda”.


La solución, según el experto, empezaría con la elaboración de proyectos concretos que enseñen a los jóvenes a afrontar los problemas de convivencia. Mientras que casi el 90% de los profesores que contestaron la encuesta del Ministerio de Educación piensa que en sus centros se trabaja para promover una buena acogida de los alumnos extranjeros, sólo el 64% de los alumnos está de acuerdo.


Existe la misma mayoría de maestros (un 70%) que creen que en la escuela se habla de racismo y del daño que provoca, como estudiantes que no lo perciben en absoluto. Además, uno de cada cuatro piensa que la tolerancia y el respeto a las culturas no se incluye dentro de su formación contra la violencia.


Acosados por estar gordos


El acoso escolar afecta por primera vez, y de forma llamativa, a los alumnos con unos kilos de más. Casi un 30% de los acosadores justifica su actitud frente al compañero porque “está gordo”, y la misma percepción tienen las víctimas. Esto puede deberse, según la directora del estudio del Observatorio Estatal de la Convivencia, María José Díaz-Aguado, a un cambio de valores que presta cada vez más atención a la imagen física.


La encuesta del Ministerio de Educación también pone de relieve que “el 80% de los alumnos rechaza las conductas violentas”. Sin embargo, un 3,8% declara haber sufrido a menudo o muchas veces acoso en los dos últimos meses, y un 2,4% reconoce que ha sido acosador.
Otras características que hacen a las víctimas más vulnerables, según los acosadores, son “que están aisladas” o “que no se defienden”. Los alumnos extranjeros tampoco salen bien parados en esta ocasión. Casi un 18% de los acosadores admite que los alumnos gitanos o que proceden de otro país pueden ser víctimas más fácilmente. El mismo porcentaje piensa que el color de piel es una característica relevante.


Díaz-Aguado considera que los resultados, que están en la línea de estudios anteriores como el realizado por el Defensor del Pueblo sobre violencia escolar en 2006, indican que “ha habido un avance importante en la prevención y el tratamiento del acoso escolar”. Los alumnos se muestran mucho más dispuestos que antes a recurrir a los profesores.


El trabajo también indaga en el tema de la violencia de género. Los expertos dicen que en las escuelas se ha avanzado mucho en materia de igualdad, algo que corrobora la directora de este estudio. Ha disminuido el número de alumnos que justifican la violencia contra las mujeres. Sin embargo, todavía un 4% cree que es razonable que un hombre agreda a su mujer o a su novia cuando ella decide dejarle. Esto implica un riesgo claro de que se acabe reproduciendo la violencia de género, según Díaz-Aguado. El 7% de los encuestados considera que “el hombre que parece agresivo es más atractivo”.

lunes, 28 de julio de 2008

La custodia de los hijos en caso de divorcio

En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso



Una lectora hizo una pregunta sobre la custodia de los hijos. Hoy voy a explicarlo con pruebas. Que mejor que las pruebas para demostrar la verdad. Y que mejor que nuestro mejor ejemplo.. nuestro Profeta ( la paz con él)




Extraído del Libro Bulug Al- Marâm
El alcance de lo deseado de las evidencias de la legislación




Compilado por: Al-Hafiz ibn Hayar Al-‘Asqalâni(con breves notas del libro Subul us Salam)



El Libro del matrimonio Capítulo 14
Al- Hidâna [1]
(La custodia de los hijos)







987.- Narró Abdullah Ibn ‘Amr (radia Allah anhu) Una mujer dijo: ‘’Oh, Mensajero de Allah! Llevé a mi hijo en mi vientre, lo amamanté y lo alcé en mi falda y su padre me divorció y lo quiere distanciar de mi’’ El Mensajero de Allah (salla Allah alehi wa salam) le dijo: a ella: ‘’Tu eres la que más derecho tiene a él mientras no te vuelvas a casar’’


Transmitido por Ahmad y Abu Daud. Al Hakim lo calificó sahih (verídico)

988.- Narró Abu Hurairah (Allah esté complacido con él) ‘’Una mujer dijo: ‘’Oh, Mensajero de Allah! Mi marido quiere sacarme a mi hijo, aunque me ha beneficiado y proporcionado el aljibe del valle de Abu ‘Inaba. Entonces se presentó su marido y el Profeta ( la paz con él) dijo: ‘’Niño este es tu padre y esta es tu madre, quédate con quien quieras de ambos tomando su mano’’ El niño tomó la mano de su madre y ella se marchó con él [2]





Transmitido por Ahmad y Al-Arba’a (At Tirmidhi lo calificó sahih)



[1] Hidâna literalmente significa preservación y seguridad. Según la terminología de la legislación islámica, implica la educación apropiada y el cuidado de un menor. Si un hombre se divorcia de su esposa y ambos son musulmanes y tienen hijos pequeños, entonces la mujer tiene más derecho de exigir la custodia de los niños. El hombre no puede privarla de sus hijos por la fuerza. En caso de que el hijo esté en etapa de lactancia, los gastos que involucran su sustento y su vestimenta corren por cuenta del hombre hasta que este periodo finalice. Una vez terminado, los gastos del niño serán obligación del padre al margen de que este niño viva con su padre o con su madre. Mientras la mujer no vuelva a casarse, el niño permanecerá bajo su custodia hasta la madurez. En caso de que ella se case con un pariente del niño, todavía continuará bajo su custodia, pero si ella se casa con un extraño, la custodia pasará a su padre.



[2] Según el hadiz anterior, la madre tiene más derecho a mantener la custodia de los hijos, teniendo en cuenta que, este hadiz le da una opción al niño para escoger vivir con alguno de sus padres según su propio albedrío. La razón por la cual se le da a elegir es que el niño había crecido y era lo suficientemente sensato para decidir que era lo que más le convenía.

Igualdad entre los niños y las niñas



En el nombre de Dios, Clemente y Misericordioso



La niña tiene el mismo derecho que su hermano, pues en el Islam no hay discriminación. La ternura y los cuidados paternales deben ser iguales.



En el capitulo 16 "Las Avejas" Dios dice:

"Por cierto que Dios preceptua la justicia,la caridad"(V,90) y dice,en el capitulo 5 "Las Mesa Servida" dice:

"Sed justos,por que ello esta mas próximo a la piedad"(V,8)

En un Hadiz narrado por Anuman Bin Bashir (Radiallahu Anhu) dice que el profeta (la paz con él) dijo:

"Que sean justos con sus hijos,que sean justos con sus hijos que sean justos con sus hijos"

(Transmitido por Al-Buhari)

Si la justicia no fuera obligación y una orden divina, las hijas mujeres deberían ser más preferidas y con más derecho que los hijos hombres,pues el profeta(la paz con él) dijo en un Hadiz narrado por Ibn Abbas,

"Igualen entre sus hijos en lo que dan, ya que si pudieran preferir a uno del otro preferiría las mujeres"

En este otro vemos que el profeta (la paz con él) considera un pecado mayor la mano que mate a una niña inocente y la entierre.

Dijo Abdullah Bin Masoud(Radiallahu Anhu) que preguntá al profeta(la paz con él)

"¿Cual es el mayor pecado? y el contestó:"Que asocieis otra divinidad con Dios siendo El tu creador" Dijo:"Esto es horrible. Que más? Respondió "Que mates a un hijo tuyo o a una hija temiendo la pobreza"

(Transmitido por Al-Buhari)

El profeta (la paz con él) entusiasmó a la gente para ser generosa con las mujeres, diciendo"Quien tiene tres hijas o tres hermanas o dos hijas o dos hermanas,y ha sido para ella un buen compañero y tuvo paciencia y temió a Dios por ellas,entrará al paraiso"

La musulmana y el matrimonio

Assalamu aleikum wa rahmatullah wa barakatuh.

Hoy hablaremos del matrimonio...

Como muchos sabeis, la mujer es libre de casarse con quien ella quiera. Es libre de elegir con quien casarse. Al igual que es libre de querer divorciarse por un motivo tan simple como por ejemplo que ya no quiera a su marido.
El problema es que la gente que no conoce el Islam, tiene una idea errónea de este acto.

Creen que las musulmanas se casan obligadas, y que mantienen matrimonios concertados. Les diré que eso suele pasar en algunos paises, pero no por ser musulmanes. Sean de la religión que sean, en ese pais se practica así. Con esto quiero volver a repetir como he hecho en muchas otras ocasiones, que el Islam no es lo mismo que cultura y debemos aprender a diferenciarlo.

Si el padre de una mujer musulmana quiere que su hija se case con el vecino, con el panadero, con el pescadero, con su primo con quien el padre quiera.... y ella acepta, es porque ella quiere. el padre sólo puede aconsejarla, NUNCA OBLIGARLA. Si a ella no le gusta el pretendiente que su padre quiere, sólo tiene que decirlo, y su padre debe respetar su desición.

Si alguna persona conoce algún caso donde el padre haya obligado a un hijo o hija a casarse, esto no quiere decir que es porque sea musulmán y que el Islam lo apruebe. Eso quiere decir que el hijo/a es tonto o tonta y no tiene su propia personalidad. Que sin faltarle el respeto a sus padres puede decidir por su vida y con quien llevarla.

Ahora os daré pruebas de ello con el siguiente Hadiz [dicho del profeta ( la paz con él)]:

Citado por el Imâm Al Bujâri de Al Jansâ' Bint Jidâm:

“Mi padre me casó con un sobrino que no me gustaba, por eso me quejé ante el Mensajero de Dios (la pazcon él). Y él me dijo: ‘Acepta lo que tu padre ha dispuesto’. Dije: 'Yo no deseo aceptar lo que mi padre ha dispuesto'. Él dijo: 'Entonces este matrimonio es inválido. Ve y cásate con quien desees'. Le dije: 'He aceptado lo que mi padre dispuso, pero quiero que las mujeres conozcan que los padres no tienen derecho en los asuntos de sus hijas (es decir, que no tienen derecho a forzarlas a casarse)".

En primer lugar, el Profeta (la paz con él) le dijo a Al Jansâ' que obedeciera a su padre, y así es como debe ser, porque la preocupación de los padres por el bienestar de sus hijas es algo bien conocido. Pero cuando el Profeta (la paz con él) se dio cuenta de que su padre quería forzarla a un matrimonio que ella no quería, le dio la libertad para elegir, salvándola de la opresión de un padre que quería forzarla a un matrimonio no deseado.

El Islam no quiere imponer una carga insoportable sobre las mujeres, forzándolas a casarse con un hombre que les desagrada, pues quiere matrimonios exitosos, basados en la compatibilidad entre los cónyuges. Debe haber un terreno en común entre ellos, en términos de parecido físico, actitudes, hábitos, inclinaciones y aspiraciones. Si algo va mal, y la mujer siente que no puede amar a su marido sinceramente, y teme cometer el pecado de la desobediencia y oposición a su marido, a quien no ama, entonces puede pedir el divorcio. Esto fue confirmado en un relato, cuando la esposa de Zâbit Ibn Qais Ibn Shammâs, Yamîlah, hermana de ‘Abudllah Ibn Ubai, se presentó ante el Profeta (la paz con él) y le dijo:

“¡Oh, Mensajero de Allah! No tengo nada contra Zâbit Ibn Qais con respecto a su religión o comportamiento, pero odio cometer un acto de kufr siendo una musulmana”. El Profeta (la paz con él) dijo: "¿Le devolverás su jardín?" - su dote había sido un jardín -. Ella contestó: "Sí." Entonces el Mensajero de Allah envió un mensaje a él: "Toma de vuelta tu jardín, y concédele a ella una declaración de divorcio."

De acuerdo a un relato recopilado por Al Bujâri de Ibn ‘Abbâs, ella dijo:

"Yo no culpo a Zâbit de nada, con respecto a su religión o su comportamiento, pero no lo quiero".

El Islam ha protegido la dignidad de la mujer y su humanidad, y ha respetado sus deseos con respecto a la elección de un marido, con quien pasará el resto de su vida. No es aceptable para nadie, (no importa quién sea el pretendiente), forzar a una mujer a un casamiento con un hombre a quien no quiere.

Que aquellos obstinados e insensibles padres que oprimen a sus propias hijas escuchen la enseñanza del Profeta (la paz con él).
También se cree que el hombre en el Islam tiene derecho a maltratar a su mujer. Otra vez confundiendo cultura con religión. Es España muchos hombres maltratan a sus mujeres, y no son musulmanes. La persona que practica el mal, no practica ninguna religión.
Dice el profeta: el más generoso de vosotros es aquel que es generoso con las mujeres, y el más ruin de vosotros es el que desprecia a las mujeres.
En otro hadiz dice: el mejor de los creyentes es el que muestra mejor conducta, y el mejor de todos ellos es el mejor con su mujer.
Nuestro profeta ( La paz con él) aconsejaba a los hombres a tratar bien a sus mujeres.
Tal vez el matrimonio es uno de los temas más importantes para aclarar algunos puntos malentendidos por no-musulmanes.El Islam estimula el matrimonio, prohibe todo tipo de relaciones sexuales fuera de la vida conyugal, prescribe que esta relación no debe existir solo para conseguir un placer efímero y momentáneo. Es una relación que deberá ser institucionalizada bajo la forma del matrimonio y dentro de una vida familiar estable. Es una relación permanente y duradera, y se espera que cada uno de los esposos haga un esfuerzo considerable para mantener una buena vida en común y desempeñar su papel en la sociedad.

La mujer es libre de manejar su dinero y sus bienes sin recurrir a nadie. Aunque su marido se endeude ella no está obligada a hipotecar sus propiedades por ello. Ella es libre de hacer con su dinero y sus propiedades lo que quiera y su marido no tiene derecho sobre él.

Con esto ha quedado claro una vez más que el Islam no oprime a las musulmanas ni las obliga a nada.

domingo, 27 de julio de 2008

INDIGNACIÓN HACIA EL BLOG PERIODISTA DIGITAL

Assalamu aleikum wa rahmatullah wa barakatuh

Ayer una hermana publicó una noticia en un foro, cuya noticia luego yo publiqué aquí.

http://diariodeunaconversa.blogspot.com/2008/07/una-miss-al-estilo-musulmn.html

"Una miss al estilo musulmán"

Esa noticia la podrán encontrar en el Blog PERIODISTA DIGITAL ( http://blogs.periodistadigital.com/personalidad.php/2008/04/28/miss-velo-emiratos-arabes-4645?blog=103&c=1&page=1&more=1&title=miss-velo-emiratos-arabes-4645&tb=1&pb=1&disp=single)

Yo tenía una imagen muy equivocada de este Blog.

Ayer su publicaron varios comentarios escritos por algunos musulmanes españoles defendiendo al Islam y a la mujer musulmana, que fue atacado por algunos lectores en sus comentarios. Ataques basados en la ignorancia.
Sorprendentemente los comentarios de estos hermanos fueron borrados sin motivo alguno.

Ante tal acto es de esperar la indignación de la comunidad musulmana ante tal hecho.
Nos ha parecido una gran falta de respeto. Este Blog, PERIODISTA DIGITAL, nos ha demostrado que no permiten en su Blog, la libre opinión, y no conocen el respeto, modificando los comentarios y las encuentas a conveniencia para que den la imagen que ellos quieren, no la imagen real. Una vez se demuestra la manipulación que hay sobre la información.
Han demostrado tener odio y pánico hacia nuestra religión, no permitiendo que ningún musulmán se pueda defender de los ataques que este Blog permite hacia nuestra religión.

Es de esperar que algunos musulmanes hayan salido en defensa de nuestra Ummah, mandando un escrito al director de este Blog.

Si algún musulmán ama su religión y lucha por defenderla y que sea respetada, puede escribir una carta al dirección a la siguiente dirección de correo: redaccion@periodistadigital.com

Aqui les pongo algunas cartas que se han mandado:

Señor Director,

Me he tomado la molestia de escribirle al ver con indignación que "Periodista digital" es una página donde parece que no permite la libre opinión.

En esta noticia:http://blogs.periodistadigital.com/p...=1&disp=single

ayer se publicaron varios comentarios expuestas por diferentes españoles musulmanes defendiéndose de las acusaciones que han hecho ciertos personajes en otros comentarios. Hoy he descubierto con gran tristeza que han borrado absolutamente todos los comentarios de aproximadamente 4 persona. Eso quiere decir que no les interesa que los lectores lean el lado bueno de los musulmanes, en cambio han dejado con mucho placer esos comentarios carentes de conocimientos y llenos de insultos y de acusaciones falsas hacia el Islam.

De seguro mi opinión no le interesará mucho, pero me siento en la obligación de comunicarle mi indignación y mi decepción hacia ustedes.Como España no sabe exactamente como trabaja, desde mi Asociación me encargaré de informarle al mayor número de personas posibles, de cómo es el funcionamiento de vuestra página. De esta manera cuando entren en ella , sabrán que no todo lo que lean será cierto, y que tanto los comentarios, como su pongo que las encuestas que posiblemente harán, no son reales, están alineadas hacia la dirección que ustedes desean.

Sin más que decirle, le mando un cordial saludo.


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Carta al director de José luis

Enviado: domingo, 27 de julio de 2008 14:17:16
Para:
redaccion@periodistadigital.com;

Estimado Sr. Director:

De vergüenza, sorpresa y estupor es mi reacción al ver que no menos de cinco respuestas bueron borradas comentando el artículo titulado "Una "miss" al estilo musulmán". Estas respuestas son de no menos de cinco personas, musulmanes y musulmanas españoles que opinaron libremente, tal como nuestra Constitución garantiza. No es de recibo que su revista digital censure y elimine sin ninguna cortapisa opiniones que ustedes no comparten, pero que sin embargo, el código deontológico del periodismo y nuestra Carta Magna garantizan sobradamente bajo el nombre de libertad de expresión, libertad que, ustedes se la pasan por el forro. Pobre favor hacen al periodismo, a la sociedad y a ustedes mismos si esa es su línea editorial.

Quisiera decirle que, censurando las opiniones de quienes libremente exponemos nuestras ideas no conseguirán nada, únicamente que nos reafirmemos más, si cabe, en nuestras ideas. Sigan con su periodismo parcial y partidista, mientras la Comunidad Islámica en España crece a pasos agigantados, ustedes se refugian en argücias tan simples y bajas como la censura. Así les va. Así les irá.

Fdo.: José Luis Oroza Barba

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sábado, 26 de julio de 2008

Ivonne Ridley, cómo llegó a amar el velo

En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso






Ivonne Ridley, cómo llegó a amar el velo



Descripción: Capturada por los Talibanes y encarcelada en Afganistán, una reportera británica cuenta su opinión sobre el velo y habla del trato a las mujeres en el Islam.


Yo veía a las mujeres que utilizaban el velo como seres oprimidos, hasta que fui detenida en Afganistán en Septiembre de 2001, quince días después del atentado en Estados Unidos, luego de estar diez días detenida por haber escrito en un periódico que el régimen era opresivo, salí de Afganistán cubierta con una burka azul, desde la cabeza hasta los pies.Insulté y maldije a quienes me habían detenido; ellos dijeron que yo era una mujer ‘mala’, pero me permitieron irme en cuanto prometí leer el Corán y estudiarlo. (Francamente, no estoy segura de quién estaba más contento cuando fui liberada, si ellos o yo).


De nuevo en Londres, cumplí mi palabra y comencé a estudiar el Islam, y rápidamente quedé sorprendida con lo que iba descubriendo. Yo esperaba encontrar que el Corán ordenaba golpear a la esposa y oprimir a las hijas; en cambio, encontré muchos pasajes que ordenaban una verdadera liberación de la mujer.


Dos años y medio luego de haber estado detenida, me convertí al Islam, lo cual provocó una mezcla de asombro y desaprobación entre mis amigos y parientes. Ahora, observo con disgusto que el secretario de asuntos exteriores de Gran Bretaña, el Señor Jack Straw [1], dice que el nikab, el velo que cubre el rostro de las mujeres musulmanas, es una barrera para la integración, con el primer ministro Tony Blair, el escritor Salman Rushide y el primer ministro italiano, Romano Prodi, apoyándolo.


Habiendo estado yo misma de ambos lados del velo, puedo decirles que los políticos y periodistas occidentales que se lamentan por las mujeres musulmanas que utilizan el velo, no tienen idea de qué están hablando. Hablan de velos, novias niñas, circuncisión femenina, crímenes de honor y matrimonios forzados, mezclándolo todo, y de todo culpan al Islam. Su arrogancia sólo es superada por su ignorancia. Estas prácticas culturales y costumbres, nada tienen que ver con el Islam, la lectura del Corán nos demuestra que lo que en occidente consiguió el movimiento feminista en la década de 1970, las mujeres musulmanas lo habían obtenido 1400 años antes. Las mujeres en el Islam son consideradas iguales a los hombres en todo lo espiritual, en la educación y son altamente valoradas. La capacidad de las mujeres de dar a luz, es considerada un atributo valiosísimo. Si el Islam concede tanto a las mujeres ¿por qué están obsesionados los varones occidentales con la ropa de las musulmanas?




Incluso los ministros del gobierno británico, Gordon Brown y John Reid, han hecho comentarios desacreditando el uso del nikab, pero parecen no escandalizarse por la cercana frontera escocesa dónde los hombres llevan faldas.


Cuando yo me convertí al Islam y comencé usando un pañuelo en la cabeza, las repercusiones eran enormes. Todo lo que hice fue cubrir mi cabeza y cabello, pero me convertí en un ciudadano de segunda clase al instante. Supe que tendría que enfrentar la islamofobia, pero no esperé tanta hostilidad abierta de los extraños. Los taxis no se detenían por mí por la noche. Un taxista, después de dejar a un pasajero blanco justo delante de mí, arrancó de pronto cuando yo golpeé en su ventana. Otro me dijo: “no deje una bomba en el asiento de atrás” y preguntó, ‘¿por qué no se quita eso?” Sí, es una obligación religiosa para las mujeres musulmanas vestir pudorosamente, pero a la mayoría de mujeres musulmanas les gusta llevar el hijab que deja la cara destapada, aunque otras prefieren el nikab. Es una decisión personal: Mi vestimenta dice que soy una musulmana y que espero ser tratada respetuosamente, tal como a un banquero de Wall Street un traje lo define como ejecutivo a ser tomado en serio. Y, sobre todo entre los convertidos a la fe como yo, consideramos muy impropio estar expuestas a las miradas lascivas de los hombres, ser observadas lujuriosamente no es tolerable.

Yo había sido una feminista occidental durante muchos años, pero ahora he descubierto que las feministas musulmanas son más radicales que sus colegas occidentales. Nosotras detestamos esos horribles concursos de belleza. No resultó gracioso en el año 2003 cuando el concurso para elegir a Miss Universo presentó una Srta. Afganistán vestida con bikini, Vidha Samadzai, mostrándola como un paso gigante para la liberación de las mujeres. Incluso le dieron un premio especial a Samadzai por ‘representar la victoria de los derechos’ de las mujeres. Algunas feministas musulmanas jóvenes consideran el hijab y el nikab como símbolos políticos, también como una manera de rechazar los excesos occidentales, como el consumo de bebidas alcohólicas, el sexo casual y el uso de drogas. ¿Cómo se libera más?: ¿juzgando el largo de su falda y el tamaño de sus pechos quirúrgicamente mejorados, o juzgando su carácter e inteligencia? En el Islam, se logra la superioridad a través de la piedad, no de la belleza, riqueza, poder o posición.

Yo no supe si gritar o reír cuando el ministro Prodi de Italia se unió al debate la semana pasada, declarando que es el ’sentido común’ lo que indica no llevar el nikab porque hace las relaciones sociales más difíciles. Estas palabras no tienen sentido. ¿Si este es el caso, entonces por qué los teléfonos celulares, correo electrónico, mensajería de texto y máquinas del fax están en el uso diario? Nadie apaga la radio por no poder ver la cara de quien habla. En el Islam, yo encuentro respeto. Me dicen que yo tengo derecho a una educación y que es mi deber buscar el conocimiento, sin tener en cuenta si soy soltera o casada. En ninguna parte en las enseñanzas del Islam encuentro que las mujeres deben lavar, limpiar o cocinar para los hombres. En cuanto a que se permite a los hombres musulmanes golpear a sus esposas, simplemente no es verdad. Los críticos del Islam citarán versículos del Corán aislados y sacados de contexto, pero distorsionando su sentido. Cuando el Islam dice que si un hombre levanta un dedo contra su esposa, no debe dejar una marca en su cuerpo, es la manera del Corán de decir “no le pegue a su esposa, tonto’. No es simplemente que los hombres musulmanes deban evaluar el lugar dónde golpear y el tratamiento de las mujeres. Según los informes recientes sobre Violencia Doméstica Nacional que inspeccioné, 4 millones de mujeres americanas experimentan un ataque serio de un compañero durante un período promedio de 12 meses. Más de un tercio de las mujeres son matadas por sus maridos y novios todos los días, es decir, casi 5,500 desde el 9/11.

Los hombres violentos vienen de cualquier entorno o categoría cultural; una de cada tres mujeres alrededor del mundo ha estado forzada, ha sido coaccionada en el sexo o ha sido abusada de alguna manera, según los estudios y estadísticas. Éste es un problema global que transciende religión, riqueza, clase, raza y cultura. Pero también es verdad que en Occidente los hombres creen todavía que ellos son superiores a las mujeres, a pesar de las protestas. Ellos todavía reciben mejores salarios por un trabajo igual, y todavía se trata a las mujeres como artículos de sexo cuyas oportunidades en la vida dependen directamente de su apariencia. Y para aquéllos que todavía están intentando decir que el Islam oprime a las mujeres, recordemos que en 1992 hizo una declaración el Reverendo Robertson Right, diciendo: El feminismo es un ‘movimiento político socialista anti-familiar, que anima a que las mujeres dejen a sus maridos, aborten a sus niños, practiquen la brujería, destruyan el capitalismo y se vuelvan lesbianas’. Ahora usted dígame quién es civilizado y quién no lo es.(Ivonne Ridley es editora política del canal Islámico en Londres y coautora del libro “En manos del Talibán: una historia sorprendente”.)

http://identidadandaluza.wordpress.c...-amar-el-velo/

Una "Miss" al estilo musulmán

En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso


El jurado de este concurso de misses lo tenía complicado. Las participantes, cubiertas de pies a cabeza, sólo dejaban ver su rostro, pero se premiaba a la que mejor luciera el velo.
La joven Mariam Sayed, una estudiante de secundaria, fue elegida "Miss velo" o "reina del velo" islámico en un concurso celebrado en uno de los siete reinos que componen la federación de Emiratos Árabes Unidos.
Según informa este domingo el diario Al Jaleej, el concurso se desarrolló en el emirato de Sharja (norte) bajo el lema "cubierta más bella", y en el mismo competieron 23 estudiantes de escuelas secundarias de ese reino árabe del Golfo Pérsico.
Durante el concurso, organizado por la llamada Asociación para la Reforma y Orientación Social, las participantes expusieron varios tipos del velo y de vestimenta islámica, que cubre la mujer desde la cabeza hasta los pies, con excepción del rostro.
Una portavoz de la citada asociación, Mariam Al Wali, explicó que en la elección de la "reina del velo' han sido tomados en cuenta las exposiciones que han ofrecido las participantes, y su explicación sobre la conducta de la mujer musulmana".
Al Wali señaló asimismo que tras el éxito del concurso se ha decidido celebrarlo de forma anual en Sharja.
EAU, compuesto también por Abu Dhabi (capital), Dubai, Ajman, Fujeira, Ras al Jaima, Om Quaiwin, cuenta con una sociedad muy rica y conservadora. Aún así, un 80 por ciento de los más de cuatro millones de habitantes de los EAU son ciudadanos extranjeros que trabajan y residen en el país, muchos de ellos desde más de dos décadas.

Fuente: http://blogs.periodistadigital.com

jueves, 24 de julio de 2008

Ella no va hasta los extremos del embellecimiento, ni hace una exhibición desenfrenada de si misma.



En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso




Ella no va hasta los extremos del embellecimiento, ni hace una exhibición desenfrenada de si misma.

Prestar la debida atención a nuesra a pariencia no debe hacer caer a la musulmana en la trampa del exhibicionismo desenfrenado (tabarruy), pues sólo debe mostrar su belleza a su marido y sus parientes mahram. Ella no debe perturbar el equilibrio, base de toda la enseñanza islámica, porque la mujer musulmana siempre apunta hacia la moderación de todas las cosas, y se mantiene alerta para prevenir cualquier aspecto de su vida.

Ella nunca olvida que el Islam la estimula a mostrarse atractiva, dentro de los límites permisibles, pero también es la religión que la previene de ir hacia los extremos para el siguiente hadiz:

"¡Que desdichado es el esclavo del dinar, del dirham y de las finas vestimentas de terciopelo y seda! Si esto le es concendido se alegra, y si no le es concendido se disgusta" [1]

Hoy en día, muchas de nuestras mujeres han sido infuenciadas por las casa internacionales de moda, hasta tal punto que las mujeres ricas no visten un mismo conjunto mas de una vez. ellas cayeron en esa esclavitud sobre la que el Profeta (saws) alertó, y como resultado están atrapadas en la miseria de esa insensata servidumbre al atuendo y a los accesorios excesivamente lujosos. Tales mujeres se han desviado del propósito por el cual la humanidad fue creada en este mundo.

Uno de los peores excesos en el que han caído muchas mujeres musulmanas es el hábito de sacar a relucir costosos conjuntos de ropa en las bodas, las cuales se han transformado en espectáculos de moda, donde la competición es moneda corriente y se llega a extremos que van más allá de las esferas den sentido común y de la moderación.

Este fenómeno es más visible cuando la propia novia viste todos sus conjuntos, uno tras otro, llegando a sumar hasta diez en algunos casos. Cada vez que se cambia, sale y lo saca a relucir entre las otras mujeres presentes, exactamente como lo hacen las modelos. A esas mujeres, entre quienes este hábito es común, no consideran que puede hacer otras mujeres presentes económicamente incapaces de comprar tales conjuntos, y que pueden sentirse deprimidas, celosas, o hasta hostiles hacia la novia, su familia, y la demás gente adinerada. Nada de esto ocurriría si las novias fueran más moderadas y sólo vistieran uno o dos de sus conjuntos en su boda. Sería mejor que el alardeo extravagante, contradictorio al espíritu equilibrado y moderado del Islam.

No existe duda alguna de que la musulmana que se haya rodeado de las enseñanzas de esta gran religión estará exceptuada y protegida de tales errores absurdos, porque adoptó sus principios de moderación.



[1] Fath Al Bâri, 6/81, Kitâb al yihâd, bâb al hirâsah fi al gazu fi sabîl Allah.

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Libro: La verdadera personalidad de la mujer musulmana
INTERNATIONAL ISLAMIC PUBLISHING HOUSE (IIPH)
Dr. Muhammad 'Ali Al Hashimi
Traducción: Dawud Álvarez












miércoles, 23 de julio de 2008

LA GUERRA SANTA (AL.YIHAD)

En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso

Es bueno a veces leer la verdad....

LA GUERRA SANTA (AL.YIHAD)

¿Se extendió el Islam con la punta de la espada? ¿Fue el emblema musulmán "el Corán o la espada"? ¿Eran los musulmanes imperialistas, en busca de botín o del dominio del mundo?. Hay quienes disfrutan afirmándolo, otros lo rechazan y algunos se muestran indecisos; perplejos y contrarios. Pero, ¿En qué lugar se encuentra el Corán? ¿Qué revela la historia de Muhammad a este respecto?. Para toda persona honrada, que respeta la verdad y la dignidad humana, es, sin duda, imperativo encontrar la respuesta por sí mismo y revelarla a los demás. El Corán deja muy claro que, queramos o no, la guerra es una necesidad de la existencia, una realidad de la vida, en tanto en cuanto existan en el mundo la injusticia, opresión, ambiciones caprichosas y pretensiones arbitrarias. Esto puede sonar a extraño. Pero, ¿No figura registrado en la historia que la humanidad ha padecido guerras locales, civiles y mundiales desde los primeros tiempos hasta hoy?; y, ¿no es también un hecho que los aliados victoriosos resuelven, muy a menudo, sus disputas y el status de sus enemigos derrotados, mediante guerras y amenazas de guerra?. Aún hoy, la humanidad vive bajo temor constante y rumores de guerra se difunden por multitud de lugares del mundo. ¿Podría Dios pasar por alto estas realidades de la existencia? ¿O podría dejar de ocuparse el Corán de todo ello, de forma realista y eficaz?. Verdaderamente, no. Es por ello por lo que el Islam ha reconocido la guerra como una vía, legítima y justificada, de autodefensa y reimplantación de la justicia, la libertad y la paz. El Corán dice:
"Se os ha prescrito combatir, aunque lo aborrezcáis. Es posible que aborrezcáis algo que sea un bien para vosotros, y quizás que gustéis de algo aunque os sea perjudicial; porque Dios sabe y vosotros ignoráis" (2:216). "Si Dios no hubiera contenido el impulso del hombre, el uno por el otro, la tierra se habría corrompido, pero Dios es graciable para con la humanidad" (2:251). "Y si Dios no refrenara a los humanos, unos contra otros, habrían sido destruidos monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas, donde el hombre de Dios es frecuentemente celebrado" (22:40). Aunque realista en su enfoque, el Islam nunca tolera la agresión para sí ni para ninguna otra parte, no alimenta guerras opresivas, ni siquiera su iniciación. Los musulmanes reciben de Dios el mandato de no romper las hostilidades, no participar en ningún acto de agresión, ni violar los derechos de los demás. Además de lo que ya se ha mencionado en el capítulo anterior, algunos versículos del Corán reflejan un contenido significativo. Dios dice:
"Combatid, por la causa de Dios, a quienes os combate, pero no provoquéis, porque Dios no estima a los agresores. Matadles doquiera les encontréis y expulsadles de donde os expulsaron, porque la sedición es más grave que el domicilio. No les combatáis en las cercanías de la sagrada Mezquita, a menos que os ataquen. Más si allí os combaten, “¡matadles!". Tal será el castigo de los incrédulos. Pero si desisten, sabed que Dios es indulgentísimo, misericordiosísimo. Y combatidles hasta terminar con la idolatría y que prevalezca la religión de Dios. Pero si se convierten no habrá más agresión sino contra los inicuos" (2:190-193).
No es la guerra un objetivo del Islam, ni la ocupación normal de los musulmanes. Es, sólo, el último recurso que se emplea en las circunstancias más extraordinarias, cuando fracasan todas las demás medidas. Esta es la situación real de la guerra en el Islam. El Islam es la religión de la paz: su significado es paz, uno de los nombres de Dios es paz, los saludos diarios de los musulmanes y los ángeles son de paz, el paraíso es la caza de la paz, el adjetivo "musulmán" significa pacífico. La paz es la naturaleza, el significado, el emblema y el objetivo del Islam. Todo ser tiene derecho a disfrutar la paz del Islam y la bondad de los pacíficos musulmanes con independencia de las consideraciones religiosas, geográficas o raciales, en tanto en cuanto no se produzca agresión contra el Islam, o los musulmanes. Si los no musulmanes se muestran pacíficos con los musulmanes, incluso indiferentes hacia el Islam, no existen motivo o justificación para declararles la guerra. No existe la guerra de religión que empuje al Islam contra los no musulmanes, porque si el Islam no surge de profundas convicciones, del interior, no es aceptable a Dios, ni puede ayudar a su maestro. Si hay alguna religión o constitución que garantice la libertad religiosa en paz, y prohíba la coacción religiosa es el Islam, y nada más que el Islam. A esto se refiere el Corán cuando dice:
"Nada de imposición en cuanto a religión, porque ya se ha dilucitado la verdad del error. Quien reniegue del seductor y crea en Dios, se habrá aferrado a la verdad inquebrantable, porque Dios es omnioyente, sapientísimo" (2:256). Al musulmán no sólo le está prohibido emplear la fuerza en la propagación del Islam, sino que se le ha ordenado emplear los métodos más pacíficos. Dios dice a Muhammad: "Invita a los humanos a la senda de tu Señor, con prudencia y con bella exhortación; refútales de la manera más benevolente; porque tu Señor es el más conocedor de quien se desvía de su senda, así como también es el más conocedor de los encaminados (16:125).
Y no disputéis con los adeptos del Libro, sino de la más pacífica manera; excepto con los impíos de entre ellos, decidles: "Creemos en lo que nos fue enviado, así como en lo que os fue enviado; nuestro Dios y el vuestro es único, y a El nos consagramos" (29:46).
Por tanto, si el Islam ha sido designado para la paz y los musulmanes están tan consagrados a la paz, y si el Corán es favorable a la paz, ¿Por qué emprendió Muhammad guerras y ordenó batallas? ¿Porqué dice el Corán "matéis" y combate contra ellos?. Para examinar estas preguntas, aparentemente inocentes, es indispensable mencionar algunos hechos históricos que acompañaron y anticiparon la lucha islámica contra los infieles.
Por tanto, si el Islam ha sido designado para la paz y los musulmanes están tan consagrados a la paz, y si el Corán es favorable a la paz, ¿Por qué emprendió Muhammad guerras y ordenó batallas? ¿Porqué dice el Corán "matéis" y combate contra ellos?. Para examinar estas preguntas, aparentemente inocentes, es indispensable mencionar algunos hechos históricos que acompañaron y anticiparon la lucha islámica contra los infieles.
El final del severo boicot no constituyó signo de paz o anticipación de tranquilidad por parte de los infieles. Por el contrario, la presión y la persecución continuaron aumentando rápidamente, más todo fu-e en vano en lo que se refiere a los musulmanes. Por último, los infieles convocaron una conferencia en la cumbre a puerta cerrada para discutir la próxima acción para eliminar al Islam y desembarazarse de Muhammad, de una vez para siempre. Se adoptó, por resolución unánime, seleccionar un hombre fuerte de cada tribu y asesinar a Muhammad en el lecho. La misión de Muhammad no estaba designada a terminar en aquel punto. Dios le ordenó abandonar La Meca, su querida ciudad natal, y emigrar a Medina para reunirse con los musulmanes nativos y los primeros emigrantes, que habían huido de La Meca a Medina (ver Corán, 8:30;9:40). Este fue el gran suceso de la Hégira (Hijrah) o Emigración, que dio comienzo a la historia del Islam y por la que se rige el calendario musulmán. Huyendo de La Meca, los musulmanes se vieron obligados, por una serie de circunstancias, a dejar tras ellos prácticamente todas sus propiedades, pertenencias, e incluso familias. Tan pronto se establecieron en Medina, Muhammad reanudó su pacífica predicación y su indulgente invitación al Islam. Algunos nativos respondieron favorablemente a la llamada de Dios, y se convirtieron de inmediato en miembros activos de la comunidad musulmana. Otros, no abrazaron el Islam y conservaron sus creencias tradicionales. En este sentido, como Muhammad se habrá consagrado a la paz digna y a la reforma, concertó tratados con los no musulmanes asegurándoles la libertad y la seguridad, creando en sus corazones, por vez primera, una conciencia socio nacional en lugar de la limitada fidelidad tribal.
Mientras Muhammad trabajaba para estas reformas tratando de organizar la comunidad musulmana en Medina y sentar las bases de una sociedad estable y pacífica, en la que musulmanes y no musulmanes pudieran vivir juntos, los enemigos de La Meca no cesaban en sus hostilidades. Ardían en odio hacia los musulmanes y cada día crecía su determinación de eliminar el Islam y del nuevo espíritu de fraternidad entre los musulmanes. Así pues, los enemigos de La Meca se apresuraron a aprovechar la situación y crear agitaciones internas entre los musulmanes. La respuesta de los envidiosos no musulmanes de Medina, a la instigación de La Meca, fue pronta y manifiesta, originándose serios disturbios en Medina.
Veíanse ahora los musulmanes constantemente amenazados, desde el interior, por. Los decepcionados de Medina, así como por los ataques organizados de La Meca. No era posible soportar tanta persecución ni amenaza. Fueron separados de sus familias, por la fuerza. Se confiscaron sus propiedades. Su sangre fue derramada. Se les forzó para que abandonaran su querida ciudad natal, en tres oleadas de emigración: dos a Abisinia y una a Medina. Resistieron durante más de 13 años. Con las nuevas tácticas de los enemigos de La Meca, los musulmanes no tenían otro recurso que esperar su aniquilación final, en una matanza general, o defenderse contra la opresión y la persecución.
Puede resultar paradójico que, en estas circunstancias, el Islam viniera a garantizar la dignidad y la fortaleza, la libertad y la seguridad, para aliarlos con Dios, la suprema fuente de bondad y ayuda, poder y paz. No obstante, se encontraban desamparados y ansiosos, amenazados y aterrorizados. El Islam les encomendó establecer la paz, ordenar lo bueno y prohibir lo malo, dar apoyo al oprimido y liberar al subyugado, para así demostrar lo digno de confianza y beneficioso que es Dios para con Sus siervos. ¿Pero cómo hacerlo si ellos mismos estaban oprimidos, subyugados por el terror y abandonados en el desamparo? Lo que menos comprendían era que el Corán había silenciado la cuestión y no les daba instrucciones específicas respecto a qué hacer. Su perplejidad no duró mucho tiempo. Dios mitigó su pena inspirándoles sobre cómo resolver sus problemas y los de aquellos que pudieran encontrarse en situación similar. Veamos en que términos formula Dios Su resolución: "Por cierto, que Dios defiende a los creyentes de los idólatras; porque Dios no aprecia a ningún pérfido, ingrato. Si permitió el combate a los que luchan, porque fueron ultrajados, en verdad, Dios es poderoso para secundarlos, aquellos que fueron expulsados inicuamente de sus hogares, sólo porque dijeron: " ¡Nuestro Señor es Dios!". Y si Dios no refrenara a los humanos, unos con otros, habrían sido destruidos monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas, donde el hombre de Dios es frecuentemente celebrado. Por cierto, que Dios secundará a quien le secunde; porque Dios es fuerte, poderoso. Son aquellos que, cuando los arraigamos en la tierra, observan la oración, pagan el Zakat, encomiendan el altruismo y prohíben lo ilícito. Y en Dios descansa el destino de todos los asuntos" (22:38-41).
Con este privilegio de Dios no volvió a producirse más persecución y opresión contra los musulmanes. Hubo algunas dificultades para establecer la tranquilidad, recuperar la paz y la libertad, reunirse con las familias y restablecer nuevamente sus propiedades. Se desencadenaron algunos enfrentamientos con los obstinados infieles, que aún negaban, flagrantemente, la paz y la libertad a los musulmanes; pero, nunca se produjo agresión por parte del lado musulmán, como destrucción de hogares, cosechas, suministros, etc., ni muertes de niños no combatientes, mujeres, ancianos, o impedidos. Los musulmanes siguieron estas reglas y permanecieron dentro de los mandatos de Dios. Fue algo nunca experimentado hasta entonces. Los musulmanes tuvieron que combatir en estas circunstancias y acabaron obteniendo victorias decisivas, sirviéndose de los principios e instrucciones de Dios. Se ha hablado, se ha escrito mucho, acerca de los "despiadados" musulmanes, que surgieron de los áridos y ardientes desiertos, de la oscura Arabia, para conquistar los protectorados romanos y persas, e incluso para aventurarse en torno a las fronteras de Europa. Muchos han expresado la opinión de que aquellos musulmanes estaban motivados, por el fervor religioso, para extender el Islam por la fuerza. Otros, consideran esta opinión vana e irresponsable, porque el Islam —por su naturaleza no puede imponerse; y, de haberse impuesto, supuestamente, a los pueblos conquistados, no habría durado mucho tiempo y los no musulmanes habrían sido exterminados de las regiones conquistadas. Los testimonios de la historia confirman, que el Islam sobrevivió en todos los lugares a los que llegó— con excepción de España, como consecuencia de circunstancias muy singulares ya que, allá donde fueron los conquistadores musulmanes convivieron pacíficamente con los nativos no musulmanes. Argumentan otros, que no se puede imponer a nadie una religión como el Islam, y encuentran su fe tan sincera y honrada como la de los musulmanes conversos de las nuevas tierras. Se necesita algo más que la coacción para que nazcan de un pueblo derrotado, tantos buenos musulmanes, y, se requiere algo más que su presión para que abrazaran y conservaran la religión "impuesta". Hay otro punto de vista, mantenido por algunos que gustan ser calificados como intelectuales o críticos. No encuentran estos satisfactoria tal opinión, vaga y candida, respecto a la expansión del Islam por la fuerza. Atribuyen su propagación a las guerras de agresión emprendidas por los musulmanes que, sofocados por el calor y la sequía de Arabia, actuaron movidos, simplemente, por circunstancias y necesidades económicas. Esas guerras y aventuras no fueron religiosas, ni espirituales sino la mera consecuencia de apremiantes demandas. Tal parece indicar que los árabes no habrían llegado a un alto grado de sacrificio y devoción; o, que después de la muerte de Muhammad, sus supervivientes perdieran interés en la religión y se lanzaron a satisfacer sus apremios inmediatos. Parece, asimismo, indicar que el Islam era de por sí, incapaz de generar el fervor y celo en los guerreros árabes musulmanes. La indicación presenta varias vertientes, y los "intelectuales" de esta opinión dudan qué preferencia tendría sobre las demás.
Queda aún otra versión, que atribuye las guerras musulmanas, fuera de Arabia, a una apasionada avidez de rapiña y correrías. No ven en aquellos musulmanes ningún otro motivo, más que la sed de sangre y el deseo de botín. Rehúsan ver virtud alguna en el Islam, incapaces de asociar a los musulmanes con ninguna causa elevada. La disputa entre varios criterios es muy seria, y, a veces, adquiere tonos de discusión académica. Dejémosla como está. El quid de la cuestión estriba en que ninguno de estos críticos ha tratado, seriamente, de comprender y presentar la verdad con honradez. Ninguno de ellos ha tenido el discernimiento necesario y valor moral para sacar a la luz la auténtica versión de la realidad. ¡Qué pesada será su carga cuando descubran un día que han equivocado y engañado a millones de personas! ¡Qué grave será su responsabilidad cuando conozcan que han cometido graves ofensas contra la verdad, contra los musulmanes y contra sus propios seguidores!
Sería imposible presentar aquí con detalle el punto de vista del Islam respecto a cada guerra o batalla. No obstante, existen ciertos aspectos importantes que, una vez mencionados, darán idea justa de los hechos.

1.- Habría que recordar que Muhammad, que recibió el encargo de Dios como un favor para toda la humanidad, buscó el acercamiento a los mandatarios de los territorios vecinos, invitándoles a abrazar el Islam y compartir la bondad divina. Habría que recordar, también, que no sólo rechazaron su generosa invitación, sino que la despreciaron y declararon guerras abiertas contra los musulmanes. A lo largo de su vida, los soldados romanos y persas, cruzaron las fronteras musulmanas en diversos ataques. Así, cuando sobrevino la muerte de Muhammad, los musulmanes estaban en guerra con sus vecinos a pesar suyo. Esta situación continuó. Todo cuanto sucedería después, en generaciones posteriores, ha de contemplarse dentro del contexto de los primeros incidentes citados. Toda la Cristiandad , incluso España y Francia, estaba entonces en guerra con el naciente mundo islámico. Con esta misma óptica hay que considerar la aventura de los musulmanes en Europa. El hecho de que toda la Cristiandad actuaba como una sola potencia queda demostrado por la autoridad incuestionable del pontificado romano sobre los cristianos. Lo confirma también la movilización general de las potencias cristianas contra el Islam, durante las cruzadas en la Edad Media , incluso en el primer cuarto de nuestro siglo veinte.
Por ello, cuando Roma sancionó la guerra contra el Islam, asistía a los musulmanes el pleno derecho a combatir en cualquier terreno — tanto en Palestina como en el Cercano Oriente, Italia o Hungría — Ello les llevó, así mismo, a España y a Francia Meridional. No les era posible quedar rodeados por el poder de Roma y Persia, ni podían conformarse con esperar ser barridos de la faz de la tierra. Roma dictó órdenes para que se diera muerte a Muhammad y se presentara su cabeza cortada ante la Corte Real , algo que los romanos paganos habían hecho con los primeros cristianos. Ahora bien, debe admitirse que algunas guerras, de siglos posteriores, no tuvieron relación alguna con el Islam aún cuando combatieran musulmanes. No pretendían la expansión del Islam. Por el contrario, fueron motivadas por determinadas razones locales y quizá personales. Una agresión es una agresión, lo mismo si procede de los musulmanes que si se dirige a ellos, y ya se sabe que la actitud del Islam hacia la agresión es inconmovible. Así pues, si hubo agresión en esas guerras, no pueden ser justificadas por el Islam, ni aceptables por Dios.

2.- Ninguno de dichos críticos trata de comprender el carácter y las circunstancias de aquellos siglos pasados. No existían los medios de comunicación de masas. Se desconocía la prensa, la radio, la televisión o incluso el servicio postal regular. La información, o la predicación pública, sólo eran posibles a través de contactos personales. No había respeto alguno a la vida, la propiedad o el honor, ni tratamiento como persona o nación débil, ni seguridad o libertad de expresión. Aquel que hiciera valer una causa noble o manifestara creencias impopulares se vela amenazado. Así se desprende de la historia del filósofo griego Sócrates, de los primeros cristianos y musulmanes. Muchos emisarios, encargados de entregar mensajes especiales a mandatarios y gobernantes, nunca consiguieron regresar con vida. Eran asesinados a sangre fría, o hechos prisioneros, incluso por los mismos destinatarios.
Los musulmanes de Arabia hubieron de hacer frente a todas estas dificultades, estando obligados a trabajar en tamañas circunstancias. Teman que entregar un mensaje a la humanidad, ayudar a los hombres y ofrecer una fórmula de salvación. El Corán nos invita a seguir el camino de Dios a través de la sabiduría, y a discutir en los términos más adecuados... pero, ¿quién estaba dispuesto a escuchar la pacífica llamada de Dios?. Está demostrado que muchos infieles evitaban escuchar al Profeta, por miedo a verse afectados por su predicación de paz. Incluso se oponían con la fuerza a la pacífica llamada del Islam. Las primeras experiencias de Arabia enseñaron a los musulmanes que resultaba más eficaz ser pacifico, y mantenerse simultáneamente en guardia; que sólo podemos vivir en paz cuando somos lo bastante fuertes para mantener la paz; y que nuestra palabra de paz resonará mejor cuando seamos capaces de resistir las presiones y eliminar la opresión. Siguiendo el mandato divino, tenían que dar a conocer el Islam en el mundo exterior; sin embargo, no había ningún sistema de telecomunicaciones, prensa o cualquier otro medio de comunicación de masas. Sólo les cabía un recurso: establecer contactos personales y directos. Tenían que cruzar sus fronteras. Pero no podían hacerlo en pequeños grupos desarmados. Hubieron de actuar en grupos numerosos, y protegidos a la manera de un ejército, pese a que no lo fueran en el sentido auténtico. Atravesaron las fronteras en varias direcciones, en momentos diferentes. Merece la pena considerar lo que sucedió después. En algunas regiones fueron calurosamente acogidos por los nativos, que llevaban largo tiempo oprimidos, subyugados por las potencias extranjeras de Roma y Persia. En otras zonas ofrecieron primero el Islam a quienes estaban dispuestos a aceptarlo, que fueron muchos. A aquellos que no abrazaron el Islam se les pidió el pago de tributos equivalente al impuesto islámico (Zakat). Las razones de esta petición de impuestos fueron: I) Deseaban estar seguros de que este contribuyente conocía lo que hacía, que el Islam era aceptado o rechazado, libremente, por elección propia; II) Se comprometían a proteger al contribuyente, garantizar su seguridad y libertad, en la misma medida que el musulmán, habida cuenta de que cualquier peligro para él constituía también peligro para su compatriota musulmán — y que, para defender al musulmán —, teman que defender al no musulmán y garantizar su seguridad; III) El nuevo estado de cosas reclamaba el apoyo y la operación de todos los sectores, musulmanes y no musulmanes; los primeros merced al Zakat, los segundos mediante tributos que eran invertidos en beneficio público, y; IV) No eran hostiles hacia ellos y sus nuevos hermanos, ni mostraban propensión a perjudicar a sus compatriotas musulmanes. Quienes rechazaron el Islam y rehusaron pagar tributos, de acuerdo con otros sectores, para mantener su situación, encontraron serias dificultades. Recurrieron a la hostilidad desde el principio, provocando dificultades, no tanto para los nuevos llegados musulmanes como para los nuevos conversos y sus compatriotas, los contribuyentes. Desde una perspectiva de estado tal actitud fue traidora; humanamente hablando, mezquina; desde un punto de vista social irresponsable, y, desde una perspectiva militar, provocativa. Desde un punto de vista práctico, precisaba ser suprimida, no tanto por el bienestar de los recién llegados como por las condiciones en que vivían estos desleales. Este es el unció momento en que se aplicó la fuerza, para hacerles entrar en razón y comprender sus responsabilidades: bien como musulmanes aceptando libremente el Islam, bien como ciudadanos leales pagando sus tributos, conviviendo con sus compatriotas musulmanes y compartiendo con ellos los mismos derechos y obligaciones.

3.- Sería sensato que estos críticos estudiaran el Corán con intenciones sinceras, para conocer sus preceptos referentes a la guerra y la paz. Les sería todavía más sensato, investigar la condición de los pueblos "conquistados" y el estado en que vivían antes, y después de entrar en contacto con los musulmanes. ¿Qué dirán cuando descubran que los nativos, de los protectorados persas y romanos, exhortaron urgentemente a los musulmanes a venir en su ayuda, para liberarlos de la opresora dominación extranjera? ¿Qué pensarán al conocer que los "conquistadores" musulmanes fueron recibidos con júbilo por el pueblo llano y por los patriarcas religiosos, que arhelaban la protección musulmana y su justa administración? ¿Cómo explicarían el fenómeno, según el cual algunos pueblos "conquistados" no sólo dieron la bienvenida a los "invasores" musulmanes, sino que combatieron junto a ellos contra los opresores? ¿Cómo concebirían la prosperidad, libertad y progreso de las regiones "invadidas" por el Islam, en comparación con la situación anterior?
No damos por sentado ningún criterio particular, al respecto, ni establecemos conclusiones apresuradas. Creemos, simplemente, que merece la pena reconsiderar e investigar seriamente la cuestión. Los resultados serán ciertamente interesantes y significativos. La mentalidad occidental lo entenderá, quizá mejor, si analiza el caso a la luz de las condiciones imperantes en nuestro mundo actual. La profunda preocupación de los alidados respecto a Berlín, las demandas de los oprimidos en cualquier lugar, la ansiedad de los sudcoreanos, los temores de los laosianos, la cuestión de la OTAN , los asuntos de la SEATO , la inestabilidad de los satélites comunistas, —todo ello puede contribuir a que el occidental comprenda los sucesos de aquellos siglos remotos y las políticas reales de los musulmanes de aquellos días—.

4.- También vale la pena considerar otra opinión, según la cual las guerras musulmanas llevadas al exterior estuvieron motivadas por necesidades económicas de los árabes. Aunque aparentemente seguros de sus propias suposiciones, los partidarios de esta idea no han estudiado realmente el caso con seriedad. ¿Creen, sinceramente, que fueron las necesidades económicas las que apremiaron a los musulmanes a cruzar sus fronteras árabes? ¿Con qué razón presumen, que Arabia —con sus antiguos centros comerciales, valles y oasis— era ya incapaz de producir bastante para los musulmanes? ¿Han averiguado seriamente cuánto hicieron por sí mismos los musulmanes "invasores", cuánto distribuyeron entre los pueblos a ellos sometidos y cuánto enviaron a la administración central en Median, Damasco, Bagdad o El Cairo? ¿Han comparado las rentas de los territorios "invadidos" antes y después del Islam, y han averiguado si los "invasores" eran o no aventureros mercantiles interesados? ¿Tenían razones para creer que aquellos musulmanes tomaron más de lo que dieron, se llevaron más de lo que entregaron o ganaron más de lo que invirtieron? ¿Encontraron alguna prueba que confirme que el gobierno central de Arabia hubiera recibido en algún momento tributos o impuestos de sus protectorados "conquistados" que fueran necesarios para el desarrollo de estos protectorados y, en tal caso, cuánto se recibió y si merecía ello la pena de aventurarse en el mundo desconocido? ¿Han reunido alguna información fiable que demuestre que Arabia gozaba de preferencias, o privilegios, en programas de inversión o desarrollo respecto a las áreas "invadidas"?, por último, ¿Sintió Arabia la súbita amenaza de una "explosión de la población" que forzara a los musulmanes a emprender guerras temerarias y/o exploraciones económicas?
El intento de interpretar los contactos musulmanes—no musulmanes en términos de necesidad económica puede presentarse como algo nuevo y merecedor de simpatía, pero no parece encerrar mucha verdad ni ofrecer consistencia en una profundización erudita. La menor reserva que cabe formular en cuanto a este intento es que dista mucho de ser satisfactorio y completo. Queda aún mucho por hacer en términos de investigación, estudio, análisis y comparación. En tanto no se haga, ningún crítico cuenta con fuerza moral para hacer pasar sus suposiciones teóricas como válidas o vinculantes. Esto representa otra amable invitación del Islam a todos los críticos para que persigan más seriamente la verdad.

5.- No es necesario tomar como coherentes las opiniones de quienes consideran las guerras musulmanas en términos de rapiñas y pillaje. ¿Puede haber una opinión más casual o esteriotipada que ésta?. Se trata de un breve atajo en el terreno de la erudición y una fácil salida a algunos problemas intelectuales y morales, pero queda lejos de ser verdad. Podemos formular nuevamente las mismas preguntas de los puntos 3 y 4 para averiguar qué botín tomaron, o enviaron a Arabia, los aventureros musulmanes y cuántos de sus hombres volvieron a casa con su presa. Esto por no mencionar el florecimiento, el renacimiento y la prosperidad de los territorios "depredados" bajo estos "depredadores". Ni, tampoco, las crueles persecuciones y las fuertes pérdidas de vidas y propiedades sufridas por los musulmanes o la provocación y las amenazas de que fueron objeto. Es simplemente una llamada para que quienes mantienen esa opinión estudien más minuciosamente el caso y presenten conclusiones más responsables. No obstante, han de recordar que todos los saqueos realizados por los musulmanes fueron muy escasos, en comparación con lo que habían perdido por confiscación, usurpación, persecución y demás acciones provocativas sufridas por ellos en las regiones hostiles.
Tanto si los críticos de estos diversos grados aceptan, o no, el punto de vista de este estudio, la realidad es que el Islam es la religión de la paz en el más amplio sentido de la palabra, que nunca incluyó en sus enseñanzas la guerra injusta, que jamás aplicó o toleró la agresión, que en ningún momento emplea la fuerza para imponerla a nadie, que la expansión del Islam nunca fue debida a coacción u opresión —que Dios no perdona—, ni el Islam acepta la apropiación indebida, y que quien deforme o tergiverse las enseñanzas islámicas se hará más daño a sí mismo y a sus asociados que al Islam. Porque es la religión de Dios y el camino recto hacia El, sobrevivió a las más difíciles condiciones y sobrevivirá, por ser el puente seguro a la eternidad dichosa. Si estos críticos albergarán alguna duda al respecto harían bien en estudiar el Islam, releer el Corán y refrescar su recuerdo de la historia.
El hecho de que la expansión del Islam fuera seguida de prosperidad económica y renacimiento cultural de las regiones "conquistadas" no significa necesariamente que los musulmanes persiguieran ganancias económicas y botines militares. Aún cuando estos supuestos botines y ganancias supusieran incentivos en posteriores períodos de la historia islámica, ello no da lugar a creer que el Islam prefiera la guerra a la paz y que los musulmanes se regocijen con los botines de guerra. Existen aplicaciones mejores. Una de ellas debería ser muy clara para quienes están familiarizados con la discusión clásica entre la ética protestante y el espíritu del capitalismo en la que el protestantismo, acompañado de otros factores, produjo la aparición del capitalismo moderno. Ninguna mente clara defenderá seriamente que los protestantes desarrollaron su ética para ser económicamente prósperos o que el capitalismo moderno depende todavía de la ética protestante.

domingo, 20 de julio de 2008

Ordena lo que es bueno y Prohíbe lo malo

En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso

Ordena lo que es bueno y Prohíbe lo malo

La musulmana, que comprende su religión lee la Aleya:

" Los creyentes y las creyentes son aliados unos de otros, ordenan el bieny prohíben el mal, cumplen con la oración prescrita, pagan el Zakah, y obedecen a Allah y a Su Mensajero. Allah tendrá misericordia con ellos; y Él es Allah, Poderoso, sabio" (9:71)

Allah (Altísimo sea) reveló este versículo quince siglos atrás. La musulmana se encuentra a sí misma en el nivel más elevado de posición intelectual y social, que ninguna mujer de cualquier nación o raza haya conocido jamás. El Islam manifestó que las mujeres son plenamente humanas, y legalmente competentes e independientes. No existe diferencia alguna entre las mujeres y los hombres, cuando la equidad llega, hasta en la posesión de propiedades, compra y venta, o el arreglo de un matrimonio. Ésta jamás había sido la situación o condición prevaleciente en ninguna nación o pueblo donde, bajo su tutelaje y gobierno. Por otra parte la Aleya, " Los creyentes y las creyentes son aliados unos de otros..." Colocó a hombres y mujeres al mismo nivel de lealtad y amistad, y las hizo compañeras en el trabajo de ordenar lo que es bueno y prohibir lo malo. Así, las mujeres, son responsables de cumplir esta obligación en términos de igualdad con los hombres, y a ambos se les encargó como deber el poblar y cultivar la tierra, y adorar a Allah ( Altísimo sea)

Así rescató el Islam a las mujeres de su posición de ser meras vasallas de los hombres, quienes en la mayoría de los casos tenían control sobre su vida y muerte, y las elevó en nivel de igualdad y humanidad.

Cuando el Islam dio a las mujeres el deber de ordenar lo bueno y prohibir el mal, les concedió el estatus de ser humano que por primera vez en la historia estaba impartiendo órdenes mientras que bajo los otros sistemas ella era la que siempre recibía órdenes de los demás.

El Islam también declaró que a los ojos de Allah ( Altísimo sea) ambos sexos estaban igualmente calificados para rendirle culto, y eran igualmente merecedores de Su misericordia. Hay una gran cantidad de pruebas de esta afirmación, en el Corán y en la Sunnah.

Nuestra historia está llena de mujeres cuyas palabras y obras reflejaron que tenían una responsabilidad ante Allah ( Altísimo sea) para ahcer eso, y nunca temían hacerlo.

Un ejemplo del vigor y madurez del carácter de la mujer musulmana y de la libertad de expresión, en cuanto a sus opiniones en la crítica manifiesta, es el de una mujer que estaba escuchando al Califa 'Omar Ibn Al Jattâb prohibiendo la dote excesiva y abogando para que se limitara a cierta suma. Al oír esto esta mujer se levantó y dijo: " ¡Tú no tienes derecho a hacer eso 'Omar!". Él le preguntó: "¿Porqué no?". Ella contestó: "Porque Allah dijo (Altísimo sea) ":

" Y si queréis cambiar de esposa [divorciando a la que tenéis para casaros con otra] habiéndole dado una dote cuantiosa, no pretendas recuperar nada de la misma ¿acaso pretendeis cometer una injusticia? (4:20)

'Omar dijo a continuación: " La mujer está en lo correcto, y el hombre está equivocado" [1]

El Califa 'Omar escuchó a esta mujer, y cuando se tornó manifiesto que ella estaba en lo correcto, él admitió que ella estaba en lo correcto, mientras que él se había equivocado. de este modo, una musulmana, estableció el precedente histórico más prematuro de crítica a un jefe de estado ¡Y que jefe de estado! Éste era el Califa, bien guiado, el mayor gobernante de su época, el libertador de Persia y de Bizancio. Esta mujer no podría haber criticado ni haberse opuesto a él si no fuera por el profundo entendimiento de su religión, que le había otorgado el derecho a la libre expresión, y le prescribió ordenar aquello que fuera bueno y prohibir aquello que fuera malo.


[1] ver Fath Al Bâri, Kitab al Nikâh, también el Sheij 'Ali At Tantâui, Ajbar 'Umar, pág. 393

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Libro: La verdadera personalidad de la mujer musulmana
INTERNATIONAL ISLAMIC PUBLISHING HOUSE (IIPH)
Dr. Muhammad 'Ali Al Hashimi
Traducción: Dawud Álvarez