En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso
Cada persona tiene un pensamiento, una opinión, basada en su experiencia. Todas esas opiniones son ciertas ya que no se basan en suposiciones, sino en hechos vividos por nosotros.
Bajo mi opinión, la Comunidad de hoy está rota, no hay unión. Cada uno va a su aire.
Cuando invitamos a todos los hermanos a reunirnos están todos ocupados, a no ser que haya una comida por medio, que no sé por qué, por arte de magia, se desocupan.
Los hombres están más unidos que las mujeres, dentro de esta gran desunión. No hacen muchas reuniones para verse, pero sí participan más en actividades, charlas, conferencias, comidas para estar un rato juntos en la mezquita, una jutba un viernes, un partido de fútbol… el caso es poder estar juntos.
Además, tengo que decir que estas actividades que organizan están dirigidas tanto a hombres como a mujeres, para que participemos todos juntos, pero las mujeres se empeñan en hacer actividades “para mujeres” exclusivamente.
Hay actividades y actividades. No vamos a jugar hombres y mujeres un partido de fútbol juntos, pero sí podemos ir para ver el partido o para jugar nosotras por otro lado o baloncesto, fútbol o lo que sea.
No pasa nada si asistimos hombres y mujeres a charlas que nos hablen del Islam.
Podemos hacer muchas cosas juntos. Podemos estar juntos, sin revolvernos.
Las mujeres el 99% de las veces asisten a reuniones en casa de otras hermanas para almorzar o merendar, eso es bueno. El 99% de las veces están ocupadas para ir a la mezquita, asistir a reuniones de la asociación, ect. Eso es malo.
¿Qué se hacen en esas reuniones? ¿Se habla del Islam? No, a las que yo he ido en ningún momento he visto que se hable del Islam. Hablamos de todo, menos de religión. Y es que parándome a pensar más detenidamente, de esas reuniones sólo sacamos bueno que hemos estado reunidas, pero la reunión en sí no ha sido productiva. Lo peor de todo, es que en varias ocasiones he hablado con hermanas de ello y me dan la razón, pero luego volvemos a otra reunión y no cambia nada, volvemos a lo mismo. Es bueno hacer ese tipo de reuniones para desconectarnos y estar más unidas y conocernos, pero no es bueno que sólo hagamos esas reuniones.
¿Hay más fe en los hombres? ¿Hay más pereza entre las mujeres?
No creo que haya más fe en los hombres. Creo que la mujer se ha acomodado mucho y ve obligatorio que los hombres vayan a la mezquita y hagan actividades y ellas no. Pues no señoras!!!!! Las mujeres del profeta (LPyBA) hicieron por la comunidad.
Estáis muy equivocadas si creéis que la única obligación que tenéis es tener la casa limpia, hacer la comida y cambiar pañales. Tenéis mucha más responsabilidad que eso.
Tenéis la responsabilidad de no perder el tiempo, de aprender y adquirir conocimiento sobre el Islam y no quedaros estancadas en el conocimiento sin avanzar en él. Tenéis la responsabilidad que educar bien a vuestros hijos y enseñarles una comunidad unida y un Islam verdadero.
Recordad que la educación de nuestros hijos está en nuestras manos. La mujer es la que pasa el mayor tiempo con los hijos, más que los hombres, por tanto somos nosotras las que realmente llevamos más el peso de la educación que recibe nuestros peques.
¿Y para eso que se necesita? Se necesita unos padres implicados, con un estudio constante sobre el Islam para poder enseñar a sus hijos. Se necesita unión. Si tu hijo nunca te ve rezar, ¿cómo pretendes que rece? ¿Si tu hijo no te ve implicada/o en la comunidad como quieres que el día de mañana él lo esté?. Si no acercamos a nuestros hijos a la Comunidad, no podemos pretender que salgan buenos musulmanes y practicantes. Y para conseguir que sean buenos practicantes hay que acercarlos a la comunidad y que vivan en un ambiente musulmán y para conseguir eso deben empezar sus padres (madre y padre) dando ejemplo.
Yo soy la primera que admito que puedo hacer mucho más de lo que hago, pero también admito que una parte de mi poca actividad es resultado de las incansables invitaciones que he hecho a las hermanas a hacer reuniones o actividades de las cuales muy pocas hermanas se han involucrado en ellas.
No hay tiempo para llevar a nuestros hijos a la mezquita, no hay tiempo para llevarlos a clases de árabe, o de Corán. No hay tiempo para reunirnos y buscar soluciones y nuevos proyectos que nos ayuden a que esta Comunidad prospere, sobre todo para esta nueva generación que está creciendo y que es responsabilidad nuestra, que el día de mañana, con permiso de Allah, se conviertan en buenos musulmanes y en una comunidad unida. ¿Cómo podemos pedir a Allah que haga de nuestros hijos grandes hombres y mujeres y grandes musulmanes si nosotros no damos ejemplo? Recordad que nuestros hijos nos imitan en todo.
¿Por qué no tenemos tiempo para nuestra Comunidad? ¿Por qué cuando tenemos que hacer algo que realmente es importante para nuestra comunidad estamos ocupadas en hacer la comida o cuidar a nuestros hijos? En las invitaciones que me han hecho las hermanas para ir a su casa a comer, no recuerdo que ninguna de las hermanas haya tenido prisa por tener que hacerle la comida al marido o por tener que cuidar a sus hijos. Es más, solemos ir al medio día y salir de noche de la casa donde nos han invitado. Pero para las reuniones importantes o directamente no vamos o hay prisa.
Es muy fácil dejar el trabajo a los demás. Se cree que los demás siempre tienen más tiempo libre que uno. Todos tenemos una vida, y unas responsabilidades. Pero hagas lo que hagas, todos tenemos tiempo, más o menos, pero siempre se puede sacar algo de tiempo para nuestra Comunidad. Lo que pasa es que tenemos prioridades y la Comunidad está en el último lugar.
Es más importante ir a Carrefour a hacer la compra, no puede esperar a mañana. Es más importante ir a la merienda que te han invitado porque nos aporta más llenarnos de dulces. Cualquier cosa es más importante que lo que realmente importa.
¿En qué nos estamos convirtiendo?
En personas materialistas, interesadas, mentirosas…
Compramos cosas que realmente no nos hacen falta, no damos si no nos dan a cambio, mentimos para no decir lo que realmente nos costó lo último que nos hemos comprado porque sabemos que hemos hecho mal, mentimos para no ir a reuniones que no tenemos ganas de asistir, que suelen ser las que no hay comida y no se hacen en casa de las amigas, Mentimos y mentimos y mentimos nuevamente. No nos damos cuenta, pero muchas mentiras absurdas y sin motivo hacen una grande.
Debemos hacer más por nuestra Comunidad. Si nosotros no lo hacemos, nadie lo hará por nosotros. No dejemos que los demás hagan el trabajo por nosotros, trabajemos juntos para abrirles el camino a nuestros hijos y dejarles de herencia una Comunidad fuerte y unida.
Autor: Tasnim04
Asalam alekum,
ResponderEliminarTe doy toda la razón hermana, a mi tambien me pasó, intente realizar una reunión para adorar Allah, recordar al profeta y sólo una hermana se interesó. Cuando es tema de religión nadie aparece.
Wa aleikum salam, desgraciadamente veo eso mucho en mi mezquita:(
ResponderEliminarAllah sabe más.
La paz de Dios
ResponderEliminarVoy a soltar una brutalidad. Pero una brutalidad que veo justa y necesaria.
Uno de los problemas de España y de la mal llamada "Umma" (porque no es ni mala "Umma" sino sólo humo) es que no se habla claro en determinados temas.
Hoy en día, aquella musulmana que diga que cumple con tener la casita limpia, la comida preparada y el bebe limpito y comidito, es una majadera irresponsable que merece unos fuertes azotes en las nalgas. Una buena tunda por egoísta perezosa (preocuparte sólo por tu familia presente -mas bien el estado de tu mobiliario e inmobiliario- es un tipo de egoísmo) o una buena tunda por descerebrada (azotes más fuertes aún).
Quien se refugia en su celda y no hace nada en la calle, porque en la calle "hay mucho ruido y suciedad", es tan culpable de ese ruido y suciedad como el que lo provoca, y una imbécil porque el ruido y la suciedad de la calle acaba entrando en tu celda.
En las madres es una auténtica mentecatez (merecedora de grandes azotes, repito, y que me denuncien como al imam de Fuengirola) pensar que la formación de sus hijos depende sólo de lo que "maman" en sus casas respectivas. Porque, como señala Marina, al final "no educan los padres sino educa la tribu". El crío, sino vive en una familia aislada en la montaña, en la selva o en el desierto, desconectada de radios, televisiones, teléfonos u ordenadores, acabará relacionándose significativamente con su entorno social: se empapará de lo que vea y escuche en la calle, en el parque, en la escuela, en el cine y, por supuesto, ante la televisión. Será ese entorno quien le forme tanto o más que la reducida celdita familiar.
La responsabilidad de las musulmanas, por tanto, es mayúscula. Una madre ignorante, inculta y pasota, por lo demás, no podrá responder adecuadamente a los retos que planteen sus hijos. Éstos verán que sus madres podrán ser musulmanas, pero unas pobres diablas que no se enteran en que mundo viven, que creen y practican un Islam muy empobrecido prendido con apegos que sólo les sirven a ellas pero no a la generación siguiente.
Wa aleikum salam wa rahmatullah wa barakatuh.
ResponderEliminarFuste, lo que dices tiene parte de razón, aunque yo lo hubiera dicho con menos odio y más educación.
No hay que quitar importancia a la educación que los hijos reciben en casa, porque guste o no, es una parte importante y ella depende mucho de cómo reacciones nuestros hijos ante las cosas que ven fuera.
Los azotes lo dejamos para las personas con problemas psicólogicos que apoyan el maltrato a la mujer. :)
Ni la mujer ni el hombre, debe ser ignorante y no sólo debe aprender bien su religión y no de una manera de fulano me dijo.... sino que también debe prepararse y formarse como persona y estudiar, lo que sea, pero estudiar. No sólo para educar a sus hijos, sino para sí misma.
La paz de Dios
ResponderEliminarCon su venia aclaro algunos puntos:
A) Sobre decir las cosas con odio.
Había una frase que se decía antes: «odia el delito pero no al delincuente»
Pues eso. Se trata de odiar la estupidez, la pereza mental, la mediocridad y la hipocresía.
Como «nos ha tocado» ser musulmanes, más razón, entonces, para odiar la estupidez, la pereza mental, la mediocridad y la hipocresía entre los musulmanes.
Si a uno le hubiera tocado ser budista, pues sacaría el azote contra la estupidez, el conformismo social y la indolencia moral entre los budistas -si la hay en tantas dosis como entre los musulmanes de esta parte del mundo-.
B) Sobre la educación de los críos.
No desprecio ni subestimo la educación en casa.
Lo que hago es criticar que se sobreestime.
Lo que confirmo es la vieja frase africana -recogida por Jose Antonio Marina- que «para educar un niño hace la falta la tribu entera». Tal aserto es completamente cierto.
Ya sabemos que, al final, que un crío se tuerza o no lo haga, es cuestión del Altísimo.
Pero el niño se educará o se «empapará» con lo que recibe en la escuela -que recordemos es obligatoria hasta los 16 años en España- con lo que percibe en la calle, con lo que observa en otras casas y lo que ve en ese demoledor caballo de Troya en los hogares llamado televisión, cuyos contenidos -por mucho que digan padres o tutores engreídos- no son controlados por ellos.
Lo que pueda aprender en la casa, con el ejemplo, las palabras y las acciones de sus padres o tutores, es una porción pequeña.
E insistir en esto es cuestión de vida o muerte. Para que los padres no se autoengañen con su capacidad de influencia. Y digo que no se autoengañen en el mejor de los casos, porque lo que hace la mayoría es esgrimirlo como falsa creencia-excusa para desentenderse del entorno.
Y esto, además de egoísta, es una necedad.
C) Sobre la educación en decir las cosas de otra forma:
A veces es necesario soltar las cosas sin contemplaciones, con contundencia. Si tanta majadería -interesada y cómoda- por parte de paisanos no musulmanes no merecen ser respondidas con palabras amables ¿Porque vamos a ser amables con tantas majaderías por parte de musulmanes -y de musulmanas-?
Sólo una minoría atiende generalmente a razones amables. Sólo una minoría es capaz de atender explicaciones con buenas palabras.
Pero la mayoría sólo se entera si le sueltas palabras fuertes. Están atorados y embrutecidos. Y más en estas sociedades contemporáneas. Considero que andarse con tantas contemplaciones verbales con los burros sí que nos lleva a padecer problemas psicológicos.
Si vemos que un crío cruza la calle sin mirar, le gritamos, y si vuelve a hacerlo, le castigamos asegurándonos que no se va a olvidar de las consecuencias si cruza la calle atolondradamente, y no nos dirigimos al crío con palabras cariñosas.
Con la gente mayor, más razones para ser duro en cuestiones, repito, de vida o muerte para las generaciones que vienen después. El pasotismo que manifiestan la inmensa mayoría de musulmanes para con la educación de los críos de la «tribu» -y por tanto, con los críos de su propia «celda familiar»- es un crimen.
Y es que, y al hilo de lo que usted señala, el problema de fondo es que la inmensa mayoría de los musulmanes no saben -o no quieren saber- como se puede educar sus hijos porque ellos mismos son unos ignorantes que nunca se han preparado a sí mismos.
Tal es la cuestión
"El árbol desde pequeñito".
ResponderEliminarEso dice mi madre, si tú a un brote de árbol que está torcidito pues es pequeño y aún no puede mantenerse firme y recto, no le ayudas a enderezarse y a ser un árbol esbelto y recto, cuando tenga el tronco duro no podrás ya hacer nada.
Es precioso mimar y cuidar de nuestros hijos, pero también hay que ser recto/a en su educación, y como dice también mi madre: un buen azote a tiempo es educación no es maltrato.
Mi madre por suerte o por desgracia no pudo terminar de estudiar ni la antigua EGB, tuvo que salir en 5º de EGB a trabajar porque hacía falta en casa para comer, casi no sabía escribir, mi padre tiene 3 carreras, magisterio, derecho y perito industrial, y sabéis quién se ha ocupado de nuestra educación incluso trabajando fuera de casa, MI MADRE. Se mataba a trabajar por las mañanas, salía a las 9 cuando nos dejaba en el cole, nos quedábamos al comedor del cole, y a las 5 cuando salíamos ya estaba ella allí esperándonos. Desde su "ignorancia" ella nos ayudó a aprender a escribir, a las cuentas matemáticas más simples ya que ella no sabía, pero se sentaba con nosotros a ayudarnos. Nos enseñó RESPETO, nos enseñó AMOR, nos enseñó a ser buenas personas.
Todo depende de si esa madre quiere o no sinceramente hacer algo por sus hijos. Mi madre aquí estaba SOLA, se vino desde Cádiz a mejorar pero se encontraba sola con sus 6 hijos porque mi padre estaba todo el día fuera, sin más familia que nosotros, así que no hay excusa cuando alguien dice: es que estamos solos y tenemos a toda la familia fuera, no tenemos ayuda, pues para muestra MI MADRE.
Saludines
Tu madre es un gran ejemplo de las muchas personas que han tenido que pasar casos así. Son un gran ejemplo...
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