En el nombre de Allah, Misericordioso y Clemente
Entre la comunidad surge algo horrible, que hay que parar cuanto antes.
Hablamos mal de los demás y contamos los defectos de terceros. Criticamos con alguien de una tercera persona, y luego vamos a esa tercera persona a delatar a la que criticó con nosotros de ella/él, tirando la piedra y escondiendo la mano.
Os suena estas frases:
- No digas nada, pero fulana dijo…
- Si yo te contara todo lo que ha dicho fulana de ti…
- Fulana me dijo que tu…
- ¿Sabes lo que me dijo fulana? Que…
En estos casos y en otros parecidos somos peor que esa tal “fulana” ¿Saben por qué?
1º Hemos escuchado una crítica de un hermano/a, por tanto, somos tan pecadores como el que inició la crítica.
2º De seguro que habremos opinado.
3º No hemos parado los pies a la persona que nos ha criticado a un hermano/a, ni les hemos recordado que es un acto ilícito.
4º Lo hemos delatado
5º Es tan pecador el que critica como el que escucha y ni si quiera hemos pedido perdón a la víctima.
6º De ante mano no debemos permitir que nadie venga a hablar mal de un hermano, sea cierto o no, y no debemos, en el caso que lo hayamos escuchado, decírselo a un tercero para enemistarlo.
En el fondo, todos sabemos que hacemos eso, si quieren justificarse y creer que realmente no lo hacéis, es que shaytan les ha adornado un acto malo para que aparentemente se vea bueno.
Shaytan ha conseguido que no seáis conscientes del daño que estáis haciendo a los demás y a vosotros mismos.
Aunque también cabe la posibilidad de que realmente sí seáis conscientes de todo.
En varias ocasiones en mi vida he sido víctima de estos actos, pero también he sido la pecadora.
Quiera Allah perdonarme y que evite que vuelva a caer en tal pecado y que los demás también caigan. Amin
Les digo a todos los hermanos/as, dejen de hablar sobre las personas, que fulano es partidario de tal grupo o oensamiento o que fulano es lo otro... dejen de hablar de las personas, acepten mi consejo e inviten a las personas a unirse, tomar el conocimiento de su gente, el estudio verdadero, ya sea estudio de la religión o el estudio de la vida mundana que te beneficie y beneficie a tu Comunidad.
Dice en el Corán:
"¡Creyentes! ¡Evitad conjeturar demasiado! Algunas conjeturas son pecado. ¡No espiéis! ¡No calumniéis! ¿Os gustaría comer la carne de un hermano muerto? Os causaría horror... ¡Temed a Allah! Allah es indulgente, misericordioso". (49:12).
Hablar de los demás, ya sea cierto o no es lo que expande el mal, hace las diferencias, trae como consecuencia la fitnah... Si ves que alguien está mal, lo aconsejas entre tú y él, no en una reunión, diciendo fulano hizo esto, fulano dijo lo otro. No aconsejes a nadie en público, donde terceras personas se enteren de sus errores, porque eso no es aconsejar es hacer guiba.
El Profeta (B y P) quiso aclarar el significado de "hablar mal" a sus sahabis a través de preguntas y respuesta. Él les preguntó: "¿Saben lo que es hablar la Ghiba?" Ellos respondieron: "Allah y su Mensajero saben mejor". Él dijo: "Es decir algo sobre tu hermano que a él le pueda disgustar". Alguien preguntó: "¿Y qué sucede si yo digo algo sobre mi hermano y es verdad?". El Profeta (B y P) respondió: "Si lo que dices de él es verdad, pues es ghiba; y si no es verdad, pues es una calumnia".
La ghiba (el hablar mal de los ausentes) no es más que un deseo de empequeñecer a la gente, de dañar su honor y desdeñar sus logros en su ausencia. Y ya que es una puñalada por la espalda, pues es una señal de ceguera y cobardía. La ghiba es un atributo negativo; y sólo los que no han logrado nada se dedican a ella. Es un arma de destrucción, pues quien es aficionado a ella no deja a nadie sin lanzarle sus dardos y herirlo.
Hermanos y hermanas, les pido que reflexionemos juntos sobre lo que estamos haciendo por la Comunidad y por nosotros mismos. Estamos a tiempo de corregirnos, de intentar estar más unidos, para satisfacer a Allah, por nosotros y por la educación que les damos a nuestros hijos que será el futuro de esta Comunidad.
Autor: Tasnim04
Entre la comunidad surge algo horrible, que hay que parar cuanto antes.
Hablamos mal de los demás y contamos los defectos de terceros. Criticamos con alguien de una tercera persona, y luego vamos a esa tercera persona a delatar a la que criticó con nosotros de ella/él, tirando la piedra y escondiendo la mano.
Os suena estas frases:
- No digas nada, pero fulana dijo…
- Si yo te contara todo lo que ha dicho fulana de ti…
- Fulana me dijo que tu…
- ¿Sabes lo que me dijo fulana? Que…
En estos casos y en otros parecidos somos peor que esa tal “fulana” ¿Saben por qué?
1º Hemos escuchado una crítica de un hermano/a, por tanto, somos tan pecadores como el que inició la crítica.
2º De seguro que habremos opinado.
3º No hemos parado los pies a la persona que nos ha criticado a un hermano/a, ni les hemos recordado que es un acto ilícito.
4º Lo hemos delatado
5º Es tan pecador el que critica como el que escucha y ni si quiera hemos pedido perdón a la víctima.
6º De ante mano no debemos permitir que nadie venga a hablar mal de un hermano, sea cierto o no, y no debemos, en el caso que lo hayamos escuchado, decírselo a un tercero para enemistarlo.
En el fondo, todos sabemos que hacemos eso, si quieren justificarse y creer que realmente no lo hacéis, es que shaytan les ha adornado un acto malo para que aparentemente se vea bueno.
Shaytan ha conseguido que no seáis conscientes del daño que estáis haciendo a los demás y a vosotros mismos.
Aunque también cabe la posibilidad de que realmente sí seáis conscientes de todo.
En varias ocasiones en mi vida he sido víctima de estos actos, pero también he sido la pecadora.
Quiera Allah perdonarme y que evite que vuelva a caer en tal pecado y que los demás también caigan. Amin
Les digo a todos los hermanos/as, dejen de hablar sobre las personas, que fulano es partidario de tal grupo o oensamiento o que fulano es lo otro... dejen de hablar de las personas, acepten mi consejo e inviten a las personas a unirse, tomar el conocimiento de su gente, el estudio verdadero, ya sea estudio de la religión o el estudio de la vida mundana que te beneficie y beneficie a tu Comunidad.
Dice en el Corán:
"¡Creyentes! ¡Evitad conjeturar demasiado! Algunas conjeturas son pecado. ¡No espiéis! ¡No calumniéis! ¿Os gustaría comer la carne de un hermano muerto? Os causaría horror... ¡Temed a Allah! Allah es indulgente, misericordioso". (49:12).
Hablar de los demás, ya sea cierto o no es lo que expande el mal, hace las diferencias, trae como consecuencia la fitnah... Si ves que alguien está mal, lo aconsejas entre tú y él, no en una reunión, diciendo fulano hizo esto, fulano dijo lo otro. No aconsejes a nadie en público, donde terceras personas se enteren de sus errores, porque eso no es aconsejar es hacer guiba.
El Profeta (B y P) quiso aclarar el significado de "hablar mal" a sus sahabis a través de preguntas y respuesta. Él les preguntó: "¿Saben lo que es hablar la Ghiba?" Ellos respondieron: "Allah y su Mensajero saben mejor". Él dijo: "Es decir algo sobre tu hermano que a él le pueda disgustar". Alguien preguntó: "¿Y qué sucede si yo digo algo sobre mi hermano y es verdad?". El Profeta (B y P) respondió: "Si lo que dices de él es verdad, pues es ghiba; y si no es verdad, pues es una calumnia".
La ghiba (el hablar mal de los ausentes) no es más que un deseo de empequeñecer a la gente, de dañar su honor y desdeñar sus logros en su ausencia. Y ya que es una puñalada por la espalda, pues es una señal de ceguera y cobardía. La ghiba es un atributo negativo; y sólo los que no han logrado nada se dedican a ella. Es un arma de destrucción, pues quien es aficionado a ella no deja a nadie sin lanzarle sus dardos y herirlo.
Hermanos y hermanas, les pido que reflexionemos juntos sobre lo que estamos haciendo por la Comunidad y por nosotros mismos. Estamos a tiempo de corregirnos, de intentar estar más unidos, para satisfacer a Allah, por nosotros y por la educación que les damos a nuestros hijos que será el futuro de esta Comunidad.
Autor: Tasnim04
La paz de Dios
ResponderEliminarVamos a ver.
Considero que hablar mal de comportamientos de terceros (por ejemplo, hablar mal de que se hable mal) es lícito siempre que:
- se critique comportamientos públicos.
- se critique por detrás y por delante de los "protagonistas".
- y en caso de comportamientos privados, que se señale el pecado pero no el pecador.
Así, para criticar lo que una persona me dijo de otra, antes tengo que afearle su conducta y comprobar que sigue empeñado en difamarlo.
Si, por ejemplo, he criticado a un musulmán por su papel y su incoherencia entre lo que dice en público y practica socialmente, me parece muy bien (incluso he animado a ello) que otros musulmanes le informen que lo he puesto verde. Aquí se cumplen las dos condiciones.